Con los años valoro más a los peones.
Paul Keres
26 de junio de 1987, campeonato de España escolar por equipos, Linares.
Hay cosas que con el paso del tiempo siguen en la memoria, y sin embargo otras desaparecen rápidamente de nuestras mentes aunque sean más próximas en el tiempo.
Hacía ya un par de años que Francisco Edeso me había llevado al cuarto de ajedrez del Frechin, por entonces yo jugaba en La Salle, y Paco, que trabajaba con mi padre, me llevaba a sus "dominios" ... alguna cara conocida de los campeonatos escolares infantiles, y como no, la primera en la frente. En una de las partidas que jugué, Luis Alberto (si, nuestro Luis), me metía un pastor. Vaya imagen para alguien que iba a intentar dar buena impresión y que quería seguir jugando a esto del ajedrez. Evidentemente, yo ya conocía el jaque pastor, pero ... ¿será por eso que desde entonces casi no abandono mi querida francesa?
También recuerdo mis campeonatos de España y mira que hace años de ellos. Sobre todo los dos por equipos escolares. Seguramente por el ambiente, y es que ir en grupo y con buena gente "marca" mucho.
En el año 86 me tocó completar el equipo de los "mayores" con Javi Rebo (Rebolledo), Miguel Angel Sancho, José Manuel Moreno y J. Javier Jimenez (jota jota). Fuimos a Madrid, como conejillos de indias. En aquella época Aragón participaba con el equipo campeón mientras que otras autonomías competían con sus selecciones (en Aragón todavía se tardaron unos años). No éramos una amenaza para los "grandes", todavía no se había desarrollado el boom. Algunas de aquellas caras que vimos todavía se pasean por los tableros, Pablo San Segundo, Ismael Terán, Luis Bernad, ...
Un año después, el Frechín consiguió hacer doblete, y los equipos masculino y femenino que nos representaban en Linares salieron del Marcos Frechin
- María Ageles Sancho, Montse Gerez, Arancha Lobera, Sonia Rubio y MariMar Herrero
- Eduardo González, Miguel Angel Pérez, Luis Alberto Gaspar, Alberto Martínez y José María Fabre
Y como no, se quedó un partida para la memoria, la del 26, curiosamente la de mi cumpleaños. Teníamos un duro encuentro contra Madrid, había tenido que entregar una pieza y estaba en un final complicado (perdido, pero difícil). Las normas del torneo solo permitían un aplazamiento por partida y aprovechando que ya se había producido sacrificamos la pieza que nos quedaba por el último peón rival. Quedaba nuestro rey, algun peón y el alfil y caballo rivales.
Seguramente el ajedrez ganó, y se permitió a mi rival volver a aplazar, allí estábamos tarta en mano y tablero al lado, analizando el final. Caimos, casi en el límite de las tablas.
Lo cual y teniendo en cuenta los últimos ritmos de tiempo me recuerda una pregunta para vosotros ... ¿Sabriais dar un mate de alfil y caballo? Y os recuerdo que ya no se puede aplazar para recordarlo.
[chema]




_2.jpg)



